Gracias a su alta velocidad, conveniencia y escalabilidad, los puertos USB han remplazado gradualmente los puertos en serie y paralelos tradicionales desde que se introdujeron el 1995. Los puertos USB están muy extendidos en diversos dispositivos periféricos y se han consolidado como la opción preferida de los consumidores. Si bien el uso extendido de los dispositivos USB ha supuesto una gran comodidad, también ha traído retos inevitables como problemas de compatibilidad de conexión, interrupciones de transmisión y errores de transferencia de ficheros. Por eso las pruebas de conformidad de USB son esenciales, no solo para cumplir con los requisitos del Foro de Implementadores de USB (USB-IF), sino también para garantizar la interoperabilidad, la calidad del producto y la fiabilidad a los fabricantes que integran estas interfaces.